MIXTO | Residencias Jesuitas

Reproducción digital del edificio Residencias Jesuitas (Universidad Javeriana, Bogotá) mediante
modelado BIM multidisciplinar en Revit y coordinación 4D/5D en Navisworks. Un ejercicio académico que
integra arquitectura, estructuras e instalaciones en un modelo federado, simulando construcción y costos de
forma virtual.

CONTEXTO DEL PROYECTO
El edificio Residencias Jesuitas forma parte del campus de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, institución que se destaca por combinar tradición educativa con innovación tecnológica. De hecho, la Javeriana ha adoptado ampliamente la metodología BIM en el desarrollo y gestión de sus instalaciones, reconociendo el valor de estas herramientas digitales para optimizar sus espacios formativos . La residencia ofrece alojamiento y espacios de estudio para los padres jesuitas vinculados a la universidad; históricamente, ya en 1965 se inauguró una residencia en campus con 23 cuartos, sala de estar y biblioteca para la comunidad jesuita . Hoy, aquella misión de brindar un
hogar funcional y acogedor se ve potenciada gracias al modelado digital.

En este contexto, nuestro proyecto se planteó recrear digitalmente las Residencias Jesuitas como un ejercicio de formación profesional. Se utilizó Building Information Modeling (BIM) no solo para replicar la geometría, sino para integrar la información de todas las disciplinas en un solo ente digital vivo. Cabe recordar que BIM es una metodología de trabajo colaborativa que unifica toda la información del proyecto (3D, tiempos, costos, etc.) en un modelo inteligente compartido . Siguiendo este enfoque, definimos objetivos claros: modelar en Autodesk Revit cada disciplina (arquitectura, estructura e instalaciones MEP) con nivel de detalle suficiente para coordinación, federar los modelos
en una sola vista unificada y luego emplear Navisworks para detección de interferencias (clash detection) y simulaciones 4D/5D. Importante aclarar que el diseño arquitectónico original no es de nuestra autoría –es una edificación existente en el campus–, pero el desarrollo completo del modelo BIM y su coordinación fueron realizados íntegramente como parte del ejercicio académico.
Modelo Arquitectónico (ARQ)
Partiendo de planos base proporcionados, se modeló la arquitectura del edificio: muros portantes y divisorios, losas de  piso, cubiertas, ventanas, puertas y acabados principales. Se respetaron las elevaciones y la modulación original; cada nivel fue definido con precisión para reflejar la realidad construida. El modelado arquitectónico capturó no solo la forma (plantas y fachadas), sino también elementos como escaleras, barandillas y muros cortina presentes en la dificación. Un punto crítico fue definir correctamente los ejes y grids del edificio, ya que servirían de referencia común para las demás disciplinas.
Model Clay
Modelo Estructural (EST):
En paralelo, se desarrolló un modelo estructural alineado al arquitectónico. Todas las columnas, vigas y losas  estructurales se ubicaron siguiendo los ejes acordados, asegurando que el “esqueleto” del edificio calzara dentro de la arquitectura. Se utilizaron familias de pilares y vigas parametrizadas (principalmente de concreto reforzado, dado el carácter institucional de la construcción). También se incluyeron elementos como cimentaciones y muros estructurales en sótanos si los hubiere. Durante este proceso, fue vital la comunicación constante entre los modelos: por ejemplo, si el modelo ARQ indicaba un espacio de doble altura, el modelo EST debía reflejar vigas perimetrales más robustas o elementos de refuerzo. Cada ajuste estructural (como el ancho de una columna) se coordinó para no invadir espacios arquitectónicos importantes.
Composite override model
Override Model
Modelo de Instalaciones MEP:
La tercera capa del proyecto abordó las instalaciones mecánicas, eléctricas y de plomería (MEP) del edificio. En un modelo separado se trazaron los sistemas de HVAC (climatización y ventilación), las tuberías hidrosanitarias (agua fría, caliente, drenajes) y los recorridos eléctricos (canalizaciones, bandejas, luminarias principales). Se incorporaron equipos representativos: unidades de aire acondicionado, tableros eléctricos, bombas y tanques, utilizando familias genéricas ajustadas a las dimensiones reales. El reto aquí fue encajar estos sistemas dentro de la estructura y arquitectura existentes: los ductos de ventilación debían pasar por plafones sin chocar con vigas, las tuberías verticales aprovecharon shafts técnicos previstos en la arquitectura, y los cuartos de máquinas (eléctrico, HVAC) fueron verificados para tener accesos y ventilación adecuados. Revit MEP permitió asignar elevaciones precisas a cada tramo de ducto o tubería, y con vistas seccionadas comprobamos que nada sobresaliera donde no debía.

Cada uno de estos modelos disciplinarios se creó usando el mismo origen de coordenadas y niveles compartidos, lo que facilitó su posterior integración. Al vincular los archivos en un modelo maestro federado, pudimos visualizar el edificio completo con todas las capas sobrepuestas. Este enfoque modular reflejó un entorno colaborativo real, donde cada especialidad trabaja en su dominio pero hacia un objetivo común: un edificio virtual coherente.
Cada uno de estos modelos disciplinarios se creó usando el mismo origen de coordenadas y niveles compartidos, lo que facilitó su posterior integración. Al vincular los archivos en un modelo maestro federado, pudimos visualizar el edificio completo con todas las capas sobrepuestas. Este enfoque modular reflejó un entorno colaborativo real, donde cada especialidad trabaja en su dominio pero hacia un objetivo común: un edificio virtual coherente.
Cada uno de estos modelos disciplinarios se creó usando el mismo origen de coordenadas y niveles compartidos, lo que facilitó su posterior integración. Al vincular los archivos en un modelo maestro federado, pudimos visualizar el edificio completo con todas las capas sobrepuestas. Este enfoque modular reflejó un entorno colaborativo real, donde cada especialidad trabaja en su dominio pero hacia un objetivo común: un edificio virtual coherente.
Coordinación y revisión en Navisworks
Con los modelos de Revit consolidados, el siguiente paso fue llevar toda la información a Autodesk Navisworks Manage para la fase de coordinación avanzada. Navisworks actuó como el entorno de revisión federado, permitiéndonos inspeccionar y verificar el modelo unificado con mayor detalle y herramientas especializadas.
Detección de colisiones: La primera tarea en Navisworks fue ejecutar la detección de interferencias (clash detection) entre disciplinas. Configuramos diferentes pruebas de choque –por ejemplo, estructura vs. arquitectura, estructura vs. MEP y arquitectura vs. MEP– para identificar puntos conflictivos donde los elementos ocupaban el mismo espacio físico. Los resultados fueron inmediatos: destacaron casos clásicos como un ducto de aire atravesando una viga o una tubería solapándose con un cielo raso. Cada colisión identificada aparecía listada con su ubicación exacta; navegamos una a una en la vista 3D, resaltando en rojo los elementos implicados. Este proceso reveló cuestiones de coordinación que hubieran sido costosas de corregir en obra: por ejemplo, detectamos que un grupo de tuberías sanitarias estaba trazado por donde debía ir una viga de amarre, fallo que en la realidad habría significado una perforación improvisada o un rediseño tardío. Gracias a Navisworks, pudimos regresar a Revit y ajustar esas rutas (desviando la tubería por un trayecto alterno o bajando un ducto unos centímetros) hasta eliminar el conflicto. Iteramos este ciclo de chequeo y corrección varias veces hasta reducir la lista de choques a cero o a un mínimo aceptable. Cabe destacar que esta práctica encarna uno de los mayores beneficios de BIM: encontrar virtualmente los problemas antes de que se vuelvan reales en construcción, ahorrando retrabajos y sobrecostos.
Simulación 4D (planificación temporal): Con el modelo libre de interferencias mayores, aprovechamos Navisworks para incorporar la dimensión del tiempo (4D) al proyecto. Utilizando la herramienta TimeLiner, vinculamos elementos del modelo con una secuencia temporal de construcción. Creamos un cronograma simplificado de obra (en tareas como cimentación, estructura nivel 1, estructura niveles superiores, cerramientos, instalaciones, acabados, etc.), y asociamos cada categoría de elementos a su tarea correspondiente. Al correr la simulación, el edificio cobró vida en el tiempo: se visualiza cómo primero emergen las cimentaciones y columnas basales, luego se levantan las losas y
vigas nivel por nivel, seguidas por muros y fachadas, hasta llegar a los detalles finales. Esta simulación 4D nos permitió verificar la lógica constructiva y el flujo de trabajo: por ejemplo, comprobamos que no estábamos instalando tuberías antes de que existieran los entrepisos que debían soportarlas. Además, la animación resultante es un recurso valioso para comunicar el plan de obra a terceros de manera visual e intuitiva . Donde un diagrama de Gantt tradicional puede ser abstracto, ver el modelo construirse etapa a etapa brinda una claridad inmediata sobre las dependencias y plazos.
Análisis 5D (costos y cantidades): Añadiendo una capa más de información, empleamos la dimensión 5D para relacionar el modelo con costos. A partir de los volúmenes y recuentos extraídos del modelo (metrajes de concreto, número de puertas, metros lineales de tubería, etc.), elaboramos una estimación de costos referencial. Utilizamos las tablas de planificación de Revit y la herramienta de cuantificación de Navisworks para generar listados precisos de cantidades, que luego vinculamos con precios unitarios típicos de construcción. El resultado fue un presupuesto aproximado de la obra, coherente con el modelo. Si bien no se trató de un presupuesto ejecutivo real, el ejercicio mostró el poder de BIM 5D: cualquier cambio en el modelo (por ejemplo, aumentar el área de fachada) actualiza automáticamente las cantidades y permite recalcular el impacto económico en minutos . Esta integración costo-modelo asegura un control financiero más riguroso y temprano en el proyecto, reduciendo errores de cálculo y optimizando el uso de recursos.
Resultados y aprendizajes técnicos
Al finalizar el ejercicio, los resultados tangibles incluyeron un modelo BIM completo del edificio Residencias Jesuitas, plenamente coordinado entre arquitectos, ingenieros y técnicos. Pudimos extraer de él planos de planta, cortes y vistas detalladas consistentemente; cada dibujo derivado llevaba la garantía de provenir del mismo “origen de verdad”. La detección de conflictos en digital nos permitió entregar un proyecto sin choques significativos, demostrando cómo el trabajo colaborativo en BIM evita reprocesos en la etapa constructiva . La simulación 4D aportó un cronograma visual donde antes solo había fechas en una tabla, y el análisis 5D brindó un control financiero preliminar, evidenciando desviaciones de costos potenciales antes de que ocurran . En suma, el modelo se convirtió en una
base de datos viviente del edificio: útil no solo para esta fase académica, sino con el potencial de servir a futuro en mantenimiento o remodelaciones. 

Más allá de los entregables, los aprendizajes técnicos y humanos fueron profundos. En el plano técnico, comprendimos la importancia de establecer convenciones claras (nomenclatura de archivos,
puntos de referencia, niveles) antes de empezar a modelar; esto nos ahorró dolores de cabeza al federar todo. También ganamos destreza en el uso combinado de herramientas: exportar correctamente de Revit a Navisworks, configurar reglas de choque efectivas (ignorando, por ejemplo, elementos menores o tolerancias aceptables) y manejar grandes modelos sin sacrificar rendimiento. Igualmente, vivimos en carne propia el flujo de trabajo iterativo: modelar, revisar, corregir y volver a modelar, tal como ocurre en proyectos reales donde el diseño evoluciona constantemente.

En cuanto a lo metodológico, aprendimos que el éxito de BIM radica en la colaboración disciplinar.
Este proyecto se realizó en entorno académico, pero replicó las dinámicas profesionales: arquitectos negociando espacio con ingenieros, instalaciones adaptándose a la estructura, y todos siguiendo un plan maestro común. Cada disciplina aportó su perspectiva, y el modelo sirvió de lenguaje común para resolver discrepancias. Finalmente, interiorizamos una ética clave de la construcción moderna: es mejor errar mil veces en el modelo digital que una sola vez en la obra física. El BIM nos dio un espacio seguro para experimentar, equivocarnos y acertar, fortaleciendo nuestras competencias antes de enfrentarnos a proyectos reales de mayor envergadura.
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